Liliana Rodríguez confiesa desde Miami, vía telefónica, que ahora mide más sus palabras, que piensa antes de hablar, pero igual explota sus verdades en 45 minutos de entrevista con PANORAMA.
En estos momentos ella sigue activa en la telenovelas “mayameras” y anuncia que pronto la verán en la pantalla de Venevisión.
Sin embargo, el tema en el tapete es el reencuentro familiar que el productor del Miss Venezuela, Joaquín Riviera, planea realizar el 28 de octubre en el Palacio de Eventos de Maracaibo.
De entrada Liliana expresa: “No me han dado confirmación de eso, pero en el nombre de Jesucristo estoy diciendo que ya estoy buscando lo que me voy a poner y a punto de comenzar una reverenda dieta... Yo sé que Joaquín (Riviera) está cuadrando todo. Es un hombre muy sabio y amable. Es el papá de la televisión”.
—-¿Ha sido difícil lidiar toda la vida con el tema de su familia en el medio artístico?, ¿Cuánto morbo da?
—Siempre es lo mismo, porque la vida nuestra unida con los dos apellidos tiene mucha tela para cortar. Da mucho para preguntar y mucho para hablar. Y siempre hay alguien que mete la cuchara.
—-¿Y cómo sobrelleva el tema?
—A veces entro al torbellino. Ahorita estoy en las afueras. Estoy tranquila (risas). Yo sigo con la misma esencia de decir las cosas que son, pero estoy pensando antes de hablar, antes no lo hacía.
—¿Se ha arrepentido de lo que ha dicho?
—Uno siempre se arrepiente de lo que dice y hace. La gente que diga que no se arrepiente es mentira, tienen un orgullo y un ego que tendrán que lidiar con eso hasta que se mueran. Hay que ser sabio para vivir la vida y saber aprender de los errores y tratar de no cometerlos otra vez. Nadie es perfecto.
—¿Habrá morbo en la idea de Joaquín Riviera de juntar a la familia 20 años después?
—Honestamente no. De hecho, el encuentro es algo que Lilibeth y yo hemos estado esperando y buscando desde hace muchos años. Se ha prestado la posibilidad de hacer este show cantando juntos pero no se ha dado. Incluso se ha pensado hacerlo con mi papá, Lilibeth y yo pero tampoco ocurrió. O sea que si se logra en Venezuela, y en Maracaibo, y se logra este año, en el Miss Venezuela, que se verá en todo el mundo, yo me tendré que tomar un calmante para los nervios.
—¿De qué lado está el juego?
—Se lo dejamos a Dios porque el tiempo es de Él. No es cuando a uno le da la gana, sino cuando las piezas del juego están a favor del que está jugando. En estos momentos el que está moviendo las piezas es Dios. Hemos tenido que esperar 25 años y qué importa, todavía estamos ricas, saludables, jóvenes y con ganas de ver el encuentro suceder.
—¿Qué querrá ver el público?
—La música. Eso es lo que la gente quiere. Yo quiero cantar en tributo a mi papá y a mi mamá. Interpretar una canción de él y una de ella. De “Dueña de nada” hasta “El Cocotero”, de “Atrévete” a “Voy a perder la cabeza por tu amor”. Con eso la gente se alborota. Eso es lo que han querido ver, pero el momento no ha sido. Si esta es la oportunidad estoy a favor 100%.
—Joaquín Riviera quiere invitar también a Génesis, ¿cómo lo ve?
—No importa si a mí me cuadra, o si a mí me gusta. Es lo que Venezuela quiera. Si el cuadro Venezuela lo ve de esa manera, será la ecuación primera. ¡Bienvenida sea Génesis! Es más, la voy a abrazar, a besar y le daré unos tips sobre cómo defenderse en el escenario, de un público como el de Venezuela. Yo sé que al estar ella en tarima el público la amará y querrá igual que a nosotras. Cada quien obtiene lo que se ha ganado. Eso no se puede escoger ni improvisar.
—¿Cuándo fue la última vez que vio a Génesis?
—No recuerdo bien, han sido más de seis años.
—¿Hace cuánto no ve a su papá?
—Hace varios años, lo veo por televisión, por varios programas, está bello. Nos deseamos y nos amamos desde lejitos. Eso es lo que hay. No hablamos ni por teléfono. No te voy a mentir. No hay relación ninguna ni como papá ni como abuelo, pero ya la habrá. No hay resentimiento alguno. Alguien me dijo por ahí: “A tu papá ya no le dicen ‘El Puma’, sino el papá de Génesis”. El comentario fue como una daga para hacerme sentir mal y reaccionar. Si yo asimilo esto, temo que me haga daño, mi reacción sería completamente negativa hacia ella o él.
—Ahora bien, ¿qué tiene que decir?
—Que “El Puma” primero fue el papá de “Corazón salvaje”, después fue el papá de “Panchita” y ahora es el papá de Génesis. ¡Gloria a Dios que procreó tres hembras buenas que han servido para algo.
—¿Qué opina su hija Galilea de participar en el Miss Venezuela?
—Ella cumple 15 años en enero. Ha estado esperando esta oportunidad desde hace tiempo. Está muy contenta, tiene ganas de ver a su abuelo.
—¿Galilea canta?
—Es una “Morillito” al cubo. Le encanta la música y el baile. Le gusta, siente nervios, no la tengo tan suelta en el escenario como éramos Lilibeth y yo a su edad porque quiero que se dedique a otra profesión. Le veo otra vocación.
—¿Cuál?
—Le gusta la investigación criminal.
Fuente: www.panorama.com.ve
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